Amor por la naturaleza y la tecnología de la fotografía

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Amor por la naturaleza y la tecnología de la fotografía

Alexander Ahrenhold va con lentes Tamron a la caza a rececho fotográfica. Para llegar lo más cerca posible a sus motivos, apuesta por la tecnología moderna y su experiencia como verdadero hijo de la naturaleza del norte de Alemania.

¿Por qué escogiste la profesión de fotógrafo?

Alexander Ahrenhold: Ya desde niño pasaba mucho tiempo fuera en la naturaleza. No fui a la guardería porque preferí asistir a mi padre en su trabajo como guardabosques. Por ello aprendí mucho y también descargué enormemente a mi padre de trabajo. Cuando ganaba mi propio dinero, me compré una cámara. Quería hacer fotos de alta calidad, que representasen el momento vivido. Tal como lo conocía de las imágenes de portada de innumerables revistas de caza. Al mismo tiempo me fascinó siempre la cercanía del motivo y los detalles que quedaban visibles de tal modo y que de otra manera permanecen ocultos. Por supuesto, fue un largo camino hasta que conseguí realizar aproximadamente imágenes de este tipo, pero con el tiempo los resultados salieron cada vez más aceptables. Y exactamente esta mejora visible de la calidad y la proximidad a los animales es lo que me atrapa.

¿Qué es lo que más te importa en tus fotos?

Alexander Ahrenhold: A menudo tengo primero una imagen en la mente que no se puede llevar a la práctica tan fácilmente. Sin embargo, de vez en cuando ocurre que una imagen me sale como me lo había imaginado. Para mí es importante que mis imágenes, de una manera u otra, den la sensación de "ordenadas". En el caso de las fotos de corzos, por ejemplo, me encanta si las imágenes tienen una especie de cortina de niebla desenfocada en primer plano, y el fondo es bellamente nítido, de manera que cuando contemplo la imagen, nada me distrae del motivo. Luego me gusta muchísimo si consigo acercarme tanto a mis motivos que, en el mejor de los casos, logro hacer un retrato. Si este me sale encima súper nítido y me muestra todos los detalles, soy más que feliz. Para mis imágenes, un sol bajo es siempre bienvenido. Los cálidos rayos sumergen la imagen en un bonito rojo y le dan un ambiente muy especial.

¿De dónde sacas la inspiración para nuevas imágenes?

Alexander Ahrenhold: A menudo me dejo inspirar por otros fotógrafos, cuyos trabajos aprecio mucho y me encanta ver. En verdad no copio estas fotos, pero una saludable mezcla del saber de los otros y de la propia creatividad me permite de vez en cuando realizar una buena foto. A menudo ocurre que sólo puedo elegir la especie y el entorno. Entonces el diseño de la imagen y la dirección del proceso dependen a menudo del comportamiento de mi motivo y sencillamente tengo que tratar lo antes posible de aprovechar al máximo la situación.

¿Hay modelos fotográficos?

No tengo directamente modelos, sin embargo, hay fotógrafos, cuyo trabajo me gusta mucho y que vuelvo a ver una y otra vez. A la vez trato de averiguar lo que exactamente me gusta en una imagen, ya que a veces son sólo pequeñas cosas las que hacen que una imagen sea especial. Cuando hago fotos trato entonces de tener en cuenta estos detalles y de ponerlos en práctica.

¿Qué importancia tiene para ti la tecnología?

Alexander Ahrenhold: La tecnología es por supuesto indispensable, si quieres hacer buenas fotos. Con mi amplio equipo en ciertas situaciones puedo actuar de forma más versátil. Yo me puedo entusiasmar mucho por la tecnología, acercándome de esta manera cuidadosamente a nuevas áreas. Un campo que todavía me interesa vivamente es, por ejemplo, la fotografía submarina.

¿Con qué equipo trabajas?

Alexander Ahrenhold: Mi equipo ahora es bastante extenso y consta de dos cuerpos de cámara, de los cuales uno tiene un sensor APS-C y el otro un sensor de fotograma completo. Las diferentes lentes de Tamron -en combinación con las cámaras- proporcionan, pues, mis fotografías. Mis trípodes de Rollei aseguran que las fotos no salgan movidas. Además, hay que mencionar muchos accesorios útiles, tales como un disparador de cable, reflectores o un saquito de judías. Asimismo tengo algunos equipos especiales como un dron o un estuche para cámara. Pero un ayudante muy importante es el coche que me lleva a mis motivos. Con mi equipo me aseguro que mis expectativas se cumplan.

¿ISO 100 o ISO 3200?

Alexander Ahrenhold: Lo que más me gustaría es poder hacer mis fotos siempre con ISO 100, porque entonces el ruido de mis cámaras está en su nivel más bajo. Pero mis motivos salen a menudo muy temprano o muy tarde, por lo que me doy con un canto en los dientes si puedo quedar en valores de ISO por debajo de 2000. Pero tampoco me da miedo elevar el ISO, porque prefiero una foto con ruido que una imagen borrosa. Algunas fotos se pueden salvar luego en el post procesado en el ordenador. En caso de la macrofotografía o fotografías de paisaje ajusto predominante ISO 100, para obtener imágenes con el menor ruido posible. Insectos sentados y quietos y paisajes estáticos naturalmente están predestinados para ello.

¿En qué lugar te gustaría hacer fotos alguna vez?

Alexander Ahrenhold: Hay varios. A menudo son lugares de los que he visto con frecuencia imágenes espectaculares y por eso siento la necesidad de ir también allí. África, Islandia, Nueva Zelanda y las islas de Lofoten en Noruega se encuentran en la parte superior de mi lista de deseos. Sin embargo, también me siento muy unido a mis motivos locales, así que estoy muy feliz aquí yendo a la caza a rececho en Alemania.

¿Qué impresión te dan los objetivos de Tamron?

Alexander Ahrenhold: Ya llevo un buen tiempo haciendo fotos con Tamron y fui capaz de obtener algunas impresiones hermosas, sin tener que comprometer la calidad. Entre mis objetivos favoritos se encuentran el SP 150-600mm F/5-6.3 Di VC USD, el SP 90mm F/2.8 Di MACRO 1:1 VC USD y el SP 15-30mm F/2.8 Di VC USD. Éstos los uso casi exclusivamente y cada vez me vuelvo a alegrar de los resultados. También usaré las lentes de Tamron en el futuro debido a que hasta ahora aún no me han dejado en la estacada.

Sobre el autor: Alexander Ahrenhold

Alexander Ahrenhold, nacido en 1989, se crio en Eckernförde en el mar Báltico. Su padre era guardabosques, por lo que de joven pasaba mucho tiempo en la naturaleza y desarrolló un gran amor por ella. Así que era lógico que se haya especializado como fotógrafo en temas de paisaje y vida silvestre.

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