"¡Me gusta fotografiar a personas!"

compartir este artículo

FOTÓGRAFA INES THOMSEN DE LINZ

"¡Me gusta fotografiar a personas!"

Ines Thomsen ha convertido su pasión en profesión - un corte grave en su vida fue el detonante

La fotografía había sido para Ines Thomsen siempre su punto débil. De niña, la austriaca ya pulsó con entusiasmo el pequeño botón rojo de la cámara de bolsillo de mamá. "La fotografía fue siempre algo especial para mí", subrayó la joven de 31 años. Convirtió realmente su hobby en su profesión porque había llegado a la conclusión "que sólo quería trabajar en lo que me gusta". El motivo fue una baja por enfermedad de casi dos años después de que se le detectara a la edad de 23 años un tumor cerebral. Durante la enfermedad y su rehabilitación, Ines Thomsen, que anteriormente trabajó como asistente de vuelo, tuvo mucho tiempo para pensar y darse cuenta de lo que para ella es realmente importante en la vida.

Decidió cumplir su sueño de la infancia y convertirse en una fotógrafa: "Mi madre me prestó dinero, por lo que pude pagar mi primera réflex. Después de un largo tiempo de trastear por mi misma, he visitado la escuela de fotografía de Praga en 2009 y pronto obtuve mis primeros encargos." Desde este año, Ines Thomsen se ha independizado totalmente y tiene éxito en el campo de la fotografía de personas. Ella irradia un gran entusiasmo cuando habla de su profesión: "¡Amo a la fotografía! ¡Me encanta trabajar con personas y regalarles alegría con mis posibilidades!" Especialmente le fascina el trabajo con los niños. Ines Thomsen aprecia en particular la naturalidad delante de la cámara de sus pequeños modelos.

En particular, Ines Thomsen quería que también las fotos de las candidatas a Miss Austria que ha fotografiado para Spitz Eisblume en la estación termal Geinberg, transmitieran mucha naturalidad. Auténticas y exuberantemente alegres y optimistas - una fiesta de chicas de verdad. El desafío de este trabajo fue el de fotografiar también las escenas simuladas no pareciesen demasiado escenificadas. No obstante, había que poner en perspectiva también el producto y las modelos.

En este trabajo, Ines Thomsen se sirvió por primera vez del nuevo gran angular Tamron 15-30 mm con una apertura f/2.8. "Realmente una lente gran angular espectacular, muy ergonómica en la mano y un tacto de alta calidad", según la valoración del joven fotógrafa. Mientras que las modelos pegaban botes en la cama, la óptica del Tamron producía fiablemente imágenes ultra nítidas. A Ines Thomsen le interesaba especialmente encontrarse en el centro de la escena, con el ultra gran angular. "Además, esta distancia focal me permitió también reproducir este lugar maravilloso donde pudimos trabajar", otro aspecto positivo de la lente para el fotógrafo.

"El Zoom hace a la vez más flexible la óptica en el rango de gran angular. Uno no está necesariamente limitado a 15 o 30 milímetros, sino que puede decidir de forma flexible", lo cual es desde entonces para Ines Thomsen una carta de triunfo en la fotografía de estudio o en determinadas sesiones al aire libre. De este modo, utilizó este objetivo incluso en un shooting de patinadores, donde se exigen exactamente estas fortalezas. "A menudo utilizo un zoom de 70-200 mm o ahora el 15-30 mm, ya que quiero estar muy cerca o en el centro de la escena", explica ella sobre su trabajo. Parece que, con el objetivo de gran angular Tamron, Ines Thomsen puede añadir aún otra faceta interesante a la profesión de sus sueños.

Artículo similar