Formación de la imagen (3): Distancia y perspectiva

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Distancia y perspectiva

Formación de la imagen

En los últimos dos artículos de nuestra serie "Formación de la imagen", hemos tratado el marco del visor y el espacio (vacío) en la imagen. Acabaremos entonces con algo un poco menos en teórico. En este artículo queremos inspirarle a analizar en profundidad dos aspectos básicos de la fotografía: La distancia del disparo y la perspectiva. Ambos tienen una gran influencia sobre el efecto de la imagen, pero la mayoría de las veces muchos fotógrafos descuidan imperdonablemente estos factores como medios compositivos.

Cuando fotografía algo, a menudo la distancia al objeto determina el nivel emocional con el cual el espectador reacciona ante la imagen. Robert Capa (1913-1954), reportero gráfico y cofundador de la agencia Magnum, ha dado en el blanco gracias a su famosa cita: "Si tus fotos no son lo suficientemente buenas es porque no te has acercado lo suficiente."

La cercanía despierta emociones

Absolutamente de acuerdo: Si el fotógrafo está demasiado lejos, el objeto fotografiado se verá demasiado pequeño en la foto. Incluso el objeto más emocionante no cautivará a nadie si no se reproduce con un tamaño adecuado en la imagen. Por otro lado, un detalle que pasa inadvertido despierta de repente grandes emociones si el fotógrafo lo plasma a gran tamaño en la imagen.

Hay dos maneras de lograr un mayor acercamiento:

  • En primer lugar, con una distancia focal más larga puede aumentar el objeto sin necesidad de acercarse a él. Esta es la opción para perezosos y aún por encima la peor porque desperdiciará numerosas posibilidades insospechadas de diseño. Además, al reducir el ángulo de visión con el teleobjetivo la imagen pierde profundidad (todo se ve más plano). Este efecto puede ser contraproducente si desea capturar una imagen cargada de emociones.

  • En segundo lugar, puede acercarse al objeto físicamente. En el mundo fotográfico esta es sin duda la opción más emocionante. De hecho, el mejor "zoom son los pies" si lo que quiere es desarrollar sus habilidades como fotógrafo. Cuanto más cerca se encuentre, más intensamente interactuará con su motivo. Lo verá desde otro ángulo diferente y ganará, en el sentido estricto de la palabra, una nueva perspectiva.

Hacer zoom con los pies

¡Le toca! Por el momento deje la cámara a un lado y practique en su día a día simplemente con un marco pequeño (p. ej. con el marco vacío de una diapositiva). Diríjase a su objeto e intente componer una imagen atractiva. Mantenga el marco lo más cerca posible del ojo con el fin de lograr un efecto de gran angular y aléjese para simular el encuadre estrecho de un teleobjetivo. No tema experimentar poses inusuales; no tardará en acostumbrarse a las miradas curiosas de los demás.

Concéntrese totalmente en "ver el motivo." El "yo" es crucial porque solo así podrá entrenar adecuadamente el ojo fotográfico. Solo cuando haya encontrado su perspectiva - y con ella su punto de vista como fotógrafo - lleve la cámara al ojo. Con el objetivo y la distancia focal correspondiente resalte únicamente la sección de la imagen deseada.

¡Déjese impregnar por este cambio de perspectiva! Se sorprenderá de la cantidad de veces que gracias a una nueva perspectiva y sección de imagen conseguirá un efecto inesperado e interesante.

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