Exposición perfecta con el filtro graduado gris

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Exposición perfecta con el filtro graduado gris

La subida hasta el Teufelsloch, en Alternahr, fue rocosa, escarpada y algo laboriosa, y nos hizo sudar de verdad. Naturalmente, necesitábamos el equipo fotográfico. Además de la réflex y la luminosa Tamron SP 24-70 mm F/2,8 Di VC USD, esta vez también nos trajimos en la mochila un filtro graduado gris. Este permite suavizar los altos contrastes entre el cielo y el paisaje. Es ideal para realizar fotografías en días de sol, en los cuales el rango dinámico de la cámara no es suficiente para capturar los detalles de las partes iluminadas y con sombras con una única exposición.

Brillo en equilibrio

Al llegar, disfrutamos durante un par de minutos de la extraordinaria vista del valle del río Ahr, romántico y salvaje a la vez. La imagen que nos ofrecía el entorno estaba prácticamente dividida en dos: arriba, un cielo demasiado claro y, debajo, los oscuros bosques. Era imposible encontrar el balance de exposición adecuado. Básicamente, los contrastes eran demasiado marcados para obtener una imagen con definición en ambas zonas. Es decir, nuestro motivo era ideal para emplear un filtro graduado gris. Con este, solo se puede oscurecer la mitad superior de la imagen, lo cual equilibra la luz del cielo y de la tierra. Así, el brillo de la imagen queda repartido de forma equilibrada y los contrastes se suavizan considerablemente. Hasta se puede distinguir el efecto en el visor: su antes el cielo era prácticamente blanco, ahora las nubes blancas se diferencian de un bonito cielo azul.

Orientación hacia el horizonte

Los filtros graduados grises de calidad constan de una lámina finamente pulida de plástico o cristal. Esta se fija con una unión en el objetivo, que requiere un anillo adaptador de 82 mm para el Tamron SP 24-70 mm F/2,8 Di VC USD. Una de las mitades del filtro presenta un tono gris neutro, mientras que la otra es transparente. En función del tipo de filtro, el cambio es más o menos marcado. Para orientar el graduado al horizonte, solo hay que moverlo y girarlo. Aunque hay distintas densidades, las más populares suponen un oscurecimiento de 1 o 2 diafragmas.

El filtro es muy fácil de usar. Para medir la exposición, la cámara se orienta hacia el paisaje sin utilizar el filtro graduado gris. A continuación, se determina el marco final de la imagen, se coloca el disco del filtro y se dirige hacia el horizonte. Así, se consigue casi automáticamente la exposición óptima.

Alternativas al filtro

El efecto de un filtro graduado también puede simularse durante la edición con el ordenador. Muchos programas, por ejemplo, Adobe Lightroom, ofrecen funciones correspondientes. Para poderlos usar de forma efectiva, debería fotografiarse en modo RAW teniendo mucho cuidado con la exposición. Puede controlar el histograma y las luces de advertencia para evitar que aparezcan puntos demasiado claros y sin definición en la imagen. En caso de que la relación de contraste del motivo sea demasiado elevada, el filtro graduado gris también puede resultarle muy práctico. Especialmente, cuando no tenga ganas o tiempo de montar con el ordenador dos capturas individuales con exposiciones distintas para conseguir una imagen coherente.

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