El enfoque en la fotografía

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El enfoque en la fotografía

Vamos a hablar en esta entrada de un tema que a priori parece muy evidente pero que frecuentemente se pasa por alto, o no se le da la suficiente importancia.

Hay muchos aspectos que pueden diferenciar una fotografía realizada por un profesional de otra realizada por un amateur, desde la correcta exposición, el encuadre, la composición, o el enfoque que es el tema del que vamos a tratar.

Cuando el motivo a fotografiar es una persona, siempre deberemos enfocar a los ojos, normalmente nuestra cámara nos permitirá cambiar el punto de enfoque a diferentes puntos de la imagen, yo generalmente prefiero tener el punto de enfoque en la parte central de la imagen, por lo que suelo proceder enfocando en el centro de la imagen el ojo que deseo tenga el enfoque preciso y después sin soltar el botón de enfoque a medio recorrido, muevo la cámara para reencuadrar la escena.

Objetivo SP AF 90mm F/2.8 Di MACRO 1:1 - (ISO 100, f/8, 1/125s)

La zona enfocada va desde unos centímetros por delante y por detrás del punto seleccionado de enfoque hasta varios metros, dependiendo de la distancia focal del objetivo utilizado y del diafragma. Por norma general cuanto mayor sea la distancia focal utilizada en la lente, menor será la zona enfocada por delante y detrás del punto seleccionado, es decir, la zona correctamente enfocada con un objetivo 600mm será menor que con un objetivo de 50mm.

A lo anterior deberemos sumarle la variable del diafragma utilizado y cuanto mayor sea la apertura del mismo, es decir, un número f menor, menor será la zona enfocada, con lo que por ejemplo con un diafragma f1.2 tendremos una zona enfocada menor que con un diafragma f11

Todo esto se traduce en la distancia hiperfocal definida como:

“Es la distancia desde el plano nodal anterior, o centro óptico de la lente, hasta el primer plano apreciablemente nítido cuando enfocamos a infinito, de tal modo que si se enfoca realmente a esa distancia, la profundidad de campo se extiende desde la mitad de ella hasta el infinito.”

No cabe duda de que el uso de la distancia hiperfocal es de gran utilidad ante situaciones fotográficas que precisen una profundidad de campo total o lo más amplia posible, como es el caso de la fotografía de paisajes.

Hay que considerar que como la hiperfocal es la distancia del centro óptico de objetivo hasta el punto calculado de la escena, la distancia de enfoque sería la resultante de sumar esa hiperfocal más la distancia del objetivo a la película o sensor. Proceso que se simplifica considerando la hiperfocal como distancia de enfoque, porque se desprecia en la mayoría de los casos esta distancia adicional.

Podemos calcular esta distancia hiperfocal con la fórmula H = F 2 / N * CCM (Donde H es la distancia hiperfocal, F es la distancia focal, N es el número-f, y CCM es el círculo de confusión máximo) o utilizar alguna App destinada a realizar este cálculo por nosotros o incluso desde alguna página web como http://www.dofmaster.com/dofjs.html

También podemos ver una comparación gráfica y muy visual de las diferentes profundidades de campo de los objetivos Tamron desde la página http://www.tamron-usa.com/lenses/learning_center/tools/depth-of-field-comparison.php (necesitaremos visualizarla con un navegador compatible con flash).

Igual que hablamos del enfoque, en este mismo ámbito encontramos el punto opuesto que es el desenfoque y dependiendo de la fotografía a realizar y el efecto que deseemos transmitir, deberemos experimentar con las zonas enfocadas y desenfocadas, jugando a nuestro favor para obtener estos desenfoques los objetivos más luminosos, es decir, los que disponen de una mayor apertura de diafragma y que también suelen tener un mayor precio. Estos desenfoques reciben el nombre de Bokeh, concepto japonés cuyo significado es desenfoque y se usa para referirse a la calidad de un objetivo en las zonas desenfocadas, siendo por lo tanto un término subjetivo y referido al aspecto de dicho desenfoque y no a la cantidad del mismo.

Objetivo SP AF 90mm F/2.8 Di MACRO 1:1 - (ISO 100, f/2.8, 1/320s)

El tipo de bokeh producido por cada objetivo depende de varios factores como el número de láminas del diafragma, la calidad y construcción de las lentes y otros factores no totalmente definidos, lo que da como resultado que unos objetivos muestran los objetos desenfocados como manchas circulares y otros lo hagan en otras formas, colores y contrastes. Estas formas como manchas suaves de color que toman los objetos desenfocados es lo que caracteriza el bokeh de un objetivo. Los objetivos de focal fija suelen tener un bokeh más suave y agradable a la vista que los zoom, pero al depender de varios factores no podemos afirmarlo categóricamente y en ocasiones un objetivo de focal fija puede producir un bokeh más duro que un zoom.

Un bokeh agradable tiene especial importancia en los objetivos más luminosos debido a que sus mayores aperturas de diafragma pueden producir una profundidad de campo muy reducida.

Uno de los campos de la fotografía donde mayor importancia tiene el enfoque es en la macrofotografía y principalmente cuando hablamos de macrofotografía extrema. Las profundidades de campo con las que se trabaja son mínimas y el enfoque preciso es sumamente crítico y difícil. Es precisamente por esa profundidad de campo tan reducida de milímetros o micrómetros por lo que a veces se realizan series de disparos con enfoque en diferentes puntos que a posteriori se apilarán para obtener una fotografía con mayor zona enfocada, es una técnica con excelentes resultados, pero de difícil ejecución tanto en las tomas como postprocesado. Esta técnica de apilado de enfoque o Focus stacking ( http://en.wikipedia.org/wiki/Focus_stacking ) se puede realizar con diversos programas específicos para la tarea, pero podemos realizar una prueba más básica directamente desde Adobe Photoshop, para lo que una vez realizadas las fotografías, con trípode y enfoque en diferentes puntos del motivo, las abriremos en Photoshop, uniremos todas las tomas en una con diferentes capas (cada foto, una capa), seleccionaremos todas las capas y usaremos Edición/Alinear capas automáticamente y a continuación Edición/Fusionar capas automáticamente seleccionando la opción de Apilar imágenes y con Tonos y colores homogéneos seleccionado . Si hemos realizado un buen trabajo con las tomas previas de nuestro motivo, tendremos nuestra imagen final con una gran profundidad de campo.

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